Todos somos nativos
Un año desde lo que pasó en Bagua, un mensaje que todos debemos entender, una necesidad por extender nuestros brazos y apoyar a nuestros compatriotas que no hacen nada más que plantear un justo reclamo.
El año pasado todos predecían que la selva estallaría y nadie hizo nada al respecto. Sabían que al ver sus tierras amenazadas, los nativos se levantarían. Y con todo cantado, nadie pudo sentarse primero y proponer una conversación sensata con ellos. Mejor mandemos a los soldados. Es carne de cañón y podremos victimizarlos para poner la balanza en contra de esos peruanos de segunda.
A un año del gran error que fue el baguazo, ¿hemos aprendido?